La yuca es un alimento muy completo, es fuente de vitaminas y energía necesarias en una alimentación balanceada. En una dieta de verduras y frutas que aporten fibra, la yuca sin duda es una de las mejores opciones.
El cultivo de yuca es de tipo perenne. Cada planta puede llegar hasta 3 metros de altura. El grosor del tallo está entre 2 y 4 cm de diámetro.
Es una planta noble que se da en varios tipos de terreno, incluso aquellos de naturaleza pobre o marginados. Sus cultivos pueden soportar climas tropicales entre 16 y 38 °C, además se puede cultivar durante todo el año.
Reproducción de la yuca
La yuca se reproduce de manera asexual. Sus “semillas” son los tallos de plantas ya crecidas, se cortan en una longitud aproximada de 20 cm por sección y se siembran en zanjas.
A una distancia de 0,80 metros entre cada uno, la parte del tallo que estará enterrado en la tierra debe ser cortado en V en su sección transversal para que las raíces puedan surgir en 2 direcciones.

Ciclo de vida
Fase I-Vegetación: las primeras raíces en los tallos sembrados empiezan a crecer. Luego surgen los tallos, hasta que salen finalmente las hojas. Esta etapa puede durar los primeros 15 días.
Fase II-Enraizamiento: se forman raíces más desarrolladas que se extienden de manera profunda para absorción de nutrientes. Las hojas tienen mayor tamaño y tiene apariencia completa de una planta, esta etapa puede durar 3 meses.
Fase III-Engrosamiento de raíces: se acumula almidón en las raíces y el follaje es mucho más vistoso.
Luego de estas 3 fases iniciales la planta reposa durante 5 meses, es decir, no hay producción de yuca, solo se produce almidón. Una vez terminado este tiempo entra a un nuevo ciclo.
Momento de cosecha
Esta etapa ocurre luego de 12 meses a partir de la siembra. Las raíces vuelven a engrosar, pero las hojas se caen, se agrieta el piso. Lo que da aviso de que la yuca ya está lista para ser cosechada.
