Como se reproduce el zapallo

El zapallo, calabaza o anco como también se le conoce en algunos lugares, se cultiva para su consumo y elaboración de otro tipos de productos, gracias a sus cantidades de beneficios. Esta planta de la familia de las cucurbitáceas es originaria de las zonas cálidas de América, aunque se conoce de cultivos de calabaza en otras partes del mundo.  Las flores de esta planta pueden ser hembras o machos, las hembras son las que finalmente se convierten en frutos, mientras que los machos cumplen labores de polinización.

Las plantas de zapallo se desarrollan por lo general en climas templados y cálidos, prefiriendo temperaturas que ronden los 18 y 24° C, aunque se han llegado a desarrollar algunas especies en temperaturas mínimas de 10°C. En caso de querer sembrar zapallo en temporadas frías, debes ser consiente que debes proteger la planta para que se desarrolle perfectamente.

A pesar de crecer en varios tipos de suelos, prefiere aquellos que son más sueltos, permeables y fértiles;  si optas por suelos más arenosos y arcillosos, debes realizar modificaciones a este haciendo abonados con unos 8 o 10 meses de antelación. Por otro lado, es importante tener en cuenta el espacio dónde vas a sembrar el zapallo, pues estas plantas suelen ser muy frondosas; de modo que necesita de espacios muy amplios, debido a que cada planta requiere de 1,5 a 3 metros de distancia entre cada una, aunque estos valores varían de acuerdo a la especie.

Reproducción del zapallo 

La planta de zapallo se reproduce por medio de semillas, las cuales se obtienen del mismo fruto de la planta o en cualquier local donde vendan semillas, eso si estas deben ser orgánicas o ecológicas; las semillas obtenidas del mismo fruto del zapallo, deben lavarse muy bien y ser secadas al sol como por tres días para posteriormente ser sembradas.

reproduccion de las calabazas
Descripción del ciclo de vida de un zapallo o calabaza.

Estas plantas se pueden sembrar o germinar de tres formas, en semilleros, macetas o directamente en el suelo. La germinación por  medio de semilleros se hace con ayuda de pequeños vasos, los cuales deben tener agujeros en su parte inferior; se usa un 60% tierra y un 40% de humus de lombriz, se ponen 3 semillas en cada semillero y se cubren con 1 cm de tierra. Debe regarse abundantemente y cuando la planta este de buen tamaño, puedes trasplantarla al suelo, colocando dos puñadas de humus en el hueco hecho y cubrirla con tierra.

La siembra en macetas se deben hacer en contenedores altos y amplios, por ello se recomienda macetas con profundidades de 50 cm, debido a que la planta de zapallo necesita mucho espacio para su desarrollo. Al igual que con los semilleros se deben sembrar 3 semillas y  usar los mismos porcentajes de tierra y humus, solo que aquí las semillas se deben sembrar a unos 2 o 3 cm de profundidad, dejando espacios entre cada una. Cuando hayan crecido, debes dejar solo una y trasplantar las demás en otra maceta, en caso de que hayan germinado todas.

La siembra de zapallo hecha directamente en el suelo, es la forma más utilizada para cultivar esta planta; antes de sembrar las semillas debes realizar las labores de suelo, eliminando todo tipo de obstáculos que impidan el crecimiento adecuado del zapallo, adicionalmente de abonar el suelo. Para plantar las semillas debes abrir los huecos, dejando un espacio de 1 a 3 metros entre cada semilla o planta; se agrega abono y tierra, y se echan de tres a 4  semillas, posteriormente se cubren con más tierra y se riegan. Cuando la planta haya germinado y tenga cerca de tres o cuatro hojas, se hace una eliminación dejando una sola planta por hoyo.

Adicionalmente es importante mencionar que durante la floración de la planta, es recomendable aportarle más nutrientes a esta como el potasio, para que las flores se fortalezcan; también se debe mantener el suelo limpio y ser regado abundantemente; esta ultima recomendación se rompe en aquellos momentos de cosecha, 15 días antes se recoger los frutos, que por lo general ocurre de 3 a 5 meses después de ser sembrada la planta, la cual se debe recoger  con una gran proporción del tallo para que se conserve más tiempo.

Por último en caso de que los suelos estén muy húmedos, se puede poner una bolsa o cualquier plástico debajo del fruto para protegerlo, permitiendo su maduración sin problemas y evitando a su vez la aparición de plagas y enfermedades.