¿Como se reproduce el arandano?

El  arándano o mora azul como también se conoce, es un arbusto con bayas del genero Vaccinium. Es ampliamente conocido por su rico sabor y el amplio uso que se le da; sobre todo en el campo culinario, para elaborar mermeladas, postres, colorantes y hasta bebidas alcohólicas. En términos medicinales se destaca por sus cualidades antioxidantes, antisépticas y antiinflamatorias.

Crece en casi todo los paises incluyendo Europa, América, Australia y Sudáfrica, pero su producción máxima se concentra en Estados Unidos y Canadá. A continuación, vamos a conocer como se reproduce el arandano, para que puedas no solo sembrarlo con fines lucrativos sino también para consumo.

Reproducción del arandano

La forma de reproducción del arándano es de tipo sexual, mediante semillas y de forma asexual o vegetativa, a través de esquejes. Existe una forma muy empleada, pero que requiere un alto coste de producción, se trata de la propagación in vitro.

ciclo reproductivo del arandano
Descripción del ciclo reproductivo del arandano.

Ciclo reproductivo del arándano

Preparación del esqueje o semilla

El primer paso para iniciar tu cultivo de arándanos consiste en preparar los esquejes. Se obtendrán  directamente de la planta, deben estar de una tonalidad verde intenso, medir 8 cm de largo y tener como mínimo de 4 a 5 yemas vegetativas; se deben cortar  debajo de una yema en diagonal o bisel y quitar todas las hojas basales. Posteriormente, se deja en un invernadero enterrados en camas con turba y perlita, hasta que enraícen y puedan ser trasplantados.

En caso de hacerlo por medio de semillas, se recomienda que sea en temporada de otoño o invierno. Se dejan remojando las semillas por al menos un día, luego siembras echando en una maceta o bolsa de 2 a 3 semillas, cubre bien y riégala constantemente.  El tiempo de germinación se estima que dura hasta la primavera, cuando brota la planta y  esta lista para trasplantar.

Siembra 

La planta de arándano prefiere climas fríos con suelos ácidos, es por ello que antes de iniciar la siembra, se recomienda hacer una medición de los niveles de acidez del suelo. Se debe trasplantar a finales de otoño e inicios de invierno, iniciando una labor de arado profundo a unos 40 o 50 cm, para aumentar el drenaje del suelo y retirar la vegetación existente.

Una vez lista la tierra, se procede a la creación de caballones de casi 1 metro de ancho por 40 cm de alto, esto para evitar que el suelo se encharque y las raíces se pudran . Se hacen agujeros que sean mas profundos que los plantones, con una distancia de 1 hasta 4 metros, dependiendo de la especie. Posteriormente se saca con cuidado la planta, que debe tener como mínimo 1 año de edad y se coloca en el agujero, se cubre con tierra y se compacta muy bien, procurando que quede recta. Después de sembrar todas las plantas, puedes pasar a regarlas muy bien.

Desarrollo y crecimiento

En la primera fase de desarrollo, la planta empieza a crecer y engrosarse, brotando hojas que forman su follaje, tiempo después florece y se dan los frutos, que mas o menos es cada año.

Para el optimo desarrollo de la planta , se debe realizar poda frecuentemente; se hace una a los dos primeros años de plantación para que haya un balance entre frutos y parte vegetativa. La segunda en épocas de primavera y verano, cuando crecen brotes y follaje verde, eliminando partes que ya produjeron cosecha o que estén hacia el suelo. La ultima poda es de renovación y se efectúa cuando hay una considerable cantidad de cañas leñosas,  que generalmente es a los 6 años, se puede hacer a ras de suelo, a media altura yo mixta.

Adicionalmente, el suelo se debe estar muy bien fertilizado, aunque la planta no es exigente en este aspecto. También se debe regar con regularidad, manteniendo la tierra húmeda pero no encharcada; la cantidad de agua promedio que requiere es de 1.5 a 3 litros por día.

Cosecha

La cosecha de arándanos se da desde finales de primavera hasta finales de verano, iniciando la recolección de los frutos de forma manual y cuidadosa. Para que el arando se considere apto, debe estar maduro en un 10 a 15%, además de tener buen color (azul oscuro) y  tamaño; la recolección se hace de forma gradual, ya que no toda la fruta se madura al mismo tiempo, se hacen de 3 a 8 pases cada semana aproximadamente. Se colocan en envases y se refrigeran para que no se echen a perder hasta llegar a su destino final.