La guadua, cañaza o tacuara, es una de las plantas mas antiguas que ha podido conservar su valor con el paso de los años, y no es para menos ya que por su alta resistencia que a muchos sorprende, permite construir todo tipo artesanías y construcciones como casas, puentes y demás. Crece en casi todo los paises de Iberoamérica y algunos paises asiáticos, se estima que hay 30 especies, aunque la mas común es la «Guadua angustifolia».
Debido a su rápido crecimiento y amplio uso en distintos campos, se hace indispensable el cultivo de guaduas, siendo una actividad que muy pocos deciden emprender, pero que a la final resulta rentable. A continuación, vamos a conocer como se reproduce la guadua, para que puedas no solo sembrarla con fines lucrativos sino tambien para decorar tus espacios.
Reproducción de la guadua
La forma de reproducción de la guadua es de tipo sexual, mediante semillas y de forma asexual, a través de raíces con tallos. No obstante, la reproducción de guaduas por medio de semillas no se utiliza mucho, debido a que la floración en estas plantas se da esporádicamente, además de que no suelen desarrollarse muy bien, es por ello que se utiliza más el método asexual con tallos.

Ciclo reproductivo de la guadua
Preparación de la planta o semilla
El primer paso en este camino de sembrar guaduas, es preparar los chusquines. Se obtienen directamente desde la planta, que por lo general se encuentran a los lados de esta; lo mejor es que sean pequeños, tienen aproximadamente 1 a 3 cm de diámetro y presenta algunas espinas. Lo que debes hacer es arrancarlos con tallo y raíz, posteriormente los dejas sumergidos en agua por uno o dos días y ya estarán listos para sembrar.
En caso de hacerlo por medio de semillas, debes llenar bolsas (20 kg) con tierra y material orgánico, introducir la semilla y regarlas día de por medio durante 20 días, cuando la planta germine y tenga una altura de 20 cm como mínimo, estará lista para trasplantar.
Siembra de las guaduas
Antes de iniciar la siembra es importante mencionar que las plantas de guadua se desarrollan de mejor manera en climas templados, con temperaturas de 26°C, y en suelos fértiles, arcillosos y francos, bien drenados.
Una vez lista la tierra, se procede a la creación de canales y al sembrado. Se debe sembrar a 2×2 m2 en un terrero llano, aunque algunos suelen hacerlo a 2,5×2,5 m2; si es una zona de ladera, se recomienda sembrarlo haciendo una forma de triangulo, mientras que si se hace a orilla del río deberá sembrar las plantas a 1 metro de distancia de este.
Desarrollo y crecimiento
En la primera fase de desarrollo, la guadua no presenta ramas, pero el tallo si cuenta con hojas caulinares en la zona baja y superior. Asimismo, tiene entrenudos verdes intensos y dos bandas blancas en cada nudo del tallo. Desde el primer año hasta los tres, la planta ira extendiendo sus raíces con el objetivo de fijarse bien a la tierra y crecer externamente, evitando así que los vientos puedan arrancarla con facilidad.
Cuando la guadua esta en edad joven, entre 4 a 5 años, la planta elimina todas sus hojas de la parte superior y conserva las basales, crecen ramas apicales y el follaje de la planta. Presenta en el tallo entrenudos de un verde intenso y las bandas nodales son mucho más notorias. Para mantener el cultivo de guaduas en optimas condiciones, se debe platear cada 3 o 5 años.
Maduración
La maduración inicia a partir de los 6 años, siendo en este punto una planta optima para aprovechamiento en múltiples cosas; en esta etapa es la única en la que se puede cortar, ya que adquiere su mayor grado de resistencia. Algunos expertos indican que si la guadua crece en un estado natural, puede aprovecharse a partir de los 3 años.
En esta fase el tallo de la guadua puede alcanzar a medir hasta 31 metros de alto, se cubre de manchas liquenosas (café), hay presencia de musgos en los nudos, las bandas nodales se atenúan y no hay presencia de hojas caulinares en ninguna parte.
Guadua seca
La ultima fase del ciclo de vida de una guadua claramente se da después de su tiempo de maduración, característico por la ausencia de follaje, tallos de tonalidad amarillo pálido y ocre. Cuando la guadua llega a este punto, pierde su resistencia y no genera nuevos brotes, lo cual hace a la planta un producto de poco valor.
